Guillermo Busutil en el Club del Escenario. 

     Guillermo Busutil es un escritor y periodista granadino, columnista de opinión. Actualmente es director de la revista Mercurio, Panorama de Libros (Grupo Planeta) de la Fundación José Manuel Lara de Sevilla, y crítico literario en La Opinión de Málaga. Ha sido, además, colaborador en programas de radio y televisión. El relato es su género predilecto y es autor de libros como Vidas prometidas, Drugstore, Noticias del Frente, Individuos S.A., Moleskine, entre otros títulos. Sus relatos también aparecen recogidos en diversas antologías y es autor, igualmente, de algunos ensayos. En su trayectoria ha sido galardonado con varios premios literarios y periodísticos como el Premio Andalucía de la Crítica, Max Aub, Julio Cortázar, Ciudad de San Sebastián, Barcelona, Ateneo-Universidad de Málaga y el Premio Unicaja de artículos.

      Este escritor zurdo, periodista en batalla y crítico constructivo como él mismo se define, “inasequible al desaliento y comprometido con la vida”, escapa unos instantes de sus renglones cotidianos para traernos la voz de su consciencia a El Club del Escenario. 

Nada Personal sobre Guillermo Busutil:

1.-        Leño, grupo legendario por excelencia, titulaba una canción “Maneras de vivir”. ¿Cuál es su manera de vivir día a día?

Honestamente, independiente, rebelde, fronterizo. Siempre con mirada zurda y creativa sobre lo poético de lo cotidiano y alrededor de lo real y sus ficciones.

2.-       Munch gritó al mundo con su obra “El Grito”. ¿Cuál sería su grito al actual mundo, qué le gritaría? 

Grité contra el belicismo social de la crisis que nos desarmó de derechos y de valores, y sobre todo de dignidad y de sueños, en mi último libro Noticias del Frente. Un grito Camus contra la revolución de los ricos, la corrupción de la política y contra el miedo que instaló a mucha gente en el silencio del miedo. Y sigo gritando contra las injusticas, la mentira, los abusos, las mordazas…

3.-       Lo que el viento se llevó… es un clásico del cine pero: ¿Qué se llevo el viento cuando le llegó la fama o el reconocimiento? 

La fama es transitoria y un destello en el espejo que puede romperse. El reconocimiento es que te permitan seguir viviendo de aquello que haces y disfrutas. Pero por encima de lo transitorio y de lo público, siempre intento ser el que me he ido construyendo con vocación, esfuerzo, constancia, derrotas y capacidad para auto resetearme. Nunca he olvidado de dónde vengo, qué horizontes son mi rumbo, qué personas han estado en las horas de sombras, y qué aliento han significado. El viento sopla, pero al igual que Ulises, resisto su canto y batallo contra sus tempestades.

4.-       El Guernica, Picasso; escenificaba una gran tragedia/catástrofe. ¿Existe un Guernica actual en nuestra sociedad? De haberlo, ¿cuál pintaría? 

Por supuesto que existe un Guernica. El de la violenta codicia económica de aquellos que mercadean con el derecho al trabajo, el derecho a la vivienda, el derecho a discrepar o a ser diferentes. El Guernica del siglo XXI sería el desahucio de esos derechos y de la cultura como un lenguaje de crítica y de progreso. Habitamos hoy un cuadro de posguerra de gruesas pinceladas grises bajo las que se intentan ocultar los muertos y la miseria.

5.-       Parafraseando a Los Secretos: ¿Cuál es la buena chica/el buen chico de su vida? 

La buena chica de mi vida es la lectura. Siempre está a mi lado. Me ha enseñado, me ha seducido, me abriga, me ha curado heridas, me hace soñar y me ha construido. Su otra cara, la más traviesa y atrevida, es la imaginación y cada día me silba cosas bonitas al oído. El buen chico de mi vida es el lenguaje con el que abro puertas, descifro mapas, me fugo, suturo heridas, conquisto labios y cruzo desiertos. Los tres me han salvado de la soledad en blanco y me mantienen vivo como flaneur y cazador de instantes.

6.-       Goya, al final de sus días, plasmó en su obra “Aún aprendo”, todo un  alegato de un grande sobre el conocimiento. Usted: ¿de qué o quién aprende? 

Picasso, Goya. Dos de mis cinco pintores preferidos. Maestros a los que les debo tanto, entre otras cosas seguir aprendiendo. A saber ver, ser y estar siempre en alerta y en construcción, aprendiendo de cada persona a la que escuchas y miras a los ojos o dentro de su trabajo. Hasta que no se cierran definitivamente los ojos no se deja de aprender a mirar, a sentir, a pensar, a conocer. Lo último que completa nuestra identidad y nuestro conocimiento es la muerte. Y entonces nos volvemos invisibles.

7.-       El Padrino III, esgrimía una visionaria frase: ¿O imperecedera en cualquier tiempo?… “Cuanto más alto subo más mierda encuentro”: ¿Se ajusta a nuestra actualidad política?

Desgraciadamente sí. Hay mierda, y mucha. La codicia, el poder, la soberbia, no sufren de vértigo y en su cumbre alquimian en dinero y champagne el hedor de la hipocresía y del cinismo, de la embriaguez de la ambición y el del olor de la mezquindad. Todo el que sueña ser Dios oculta en su armario un retrato de Dorian Gray podrido en sus heces. Lo más lamentable es que también hacen mierda los sueños y las necesidades de los que nada tienen que ver con su orgía de disfraces.

8.-     Manolo Tena escribió y cantó… “Si todos no han muerto hay alguien que  sueña”: ¿Qué podemos esperar nosotros mismos de esta sociedad? ¿Se ha perdido toda Fe? ¿Algún vivo en la sala? Usted está muy vivo… ¿su sueño?

De la sociedad no hay que esperar nada si uno no hace nada para cambiarla. Y nos hace falta y mucho trabajar lo que significa ser ciudadanos, recuperar los valores perdidos como la honestidad, la dignidad, el compromiso, la solidaridad. Recuperar la cultura como conciencia e instrumento de educación y de progreso. Si no hacemos nada de esto nos convertirán definitivamente en autómatas, en cifras despersonalizadas, en peones de un ajedrez en el que se dirime una batalla que no es la nuestra. Ya lo somos en un porcentaje alto pero todavía podemos abrir los ojos y rebelarnos. No va a venir ningún príncipe azul, tampoco ningún Moisés chamámico. Hay que atreverse a preguntarse hacia adentro y hacia fuera, a decir No, a enfrentarse a los que impiden que la realidad pueda abrirse como un sueño en la palma de nuestra mano, abierta a la vez hacia otra mano.

9.-       La Divina comedia de Dante, se divide en tres partes: ¿Cuál sería su infierno? ¿Su purgatorio? ¿Su paraíso?        

El infierno de cada uno, al igual que el mío, son aquellas sombras con las que a veces no nos atrevemos y nos producen dolor o parálisis temporal. Y en ocasiones esas personas cuya único sentido es hacer daño gratuitamente. El purgatorio está en convertir las miserias propias, esos miedos de antes, los detalles que hieren sin querer y las debilidades, en un aprendizaje para ser más humildes y honestamente humanos y generosos. Mi paraíso son las pequeñas felicidades cotidianas: escribir, leer, disfrutar de un buen vino con amigos, sentir la piel del amor, pasear un viaje o mirar el mar sin hacerme preguntas.

10.-      Hágase una pregunta, por favor. ¿Nos la contesta? 

Todos los días me hago unas cuantas y me las voy respondiendo en silencio y sin prisas.


Un poco más sobre Guillermo Busutil

Portada_vidas_prometidas_Guillermo_Busutil_Nada_Personal_El_Club_del_Escenario Vidas Prometidas (2011): Crítica en El País | Topo Editores


Guillermo busutil_nada personal_el club del escenario_libro1

 Noticias del Frente (2014): Artículo en El Mundo | Artículo en La Opinión de Málaga


Cuentos Drugstore_Guillermo Busutil_Nada personal_el club del escenario

Drugstore (2003) Artículo en El País | Ediciones La Espuma

 

+ Info: Guillermo Busutil Facebook Revista Mercurio | Sección Marcapáginas, La Opinión de Málaga

 

Fotografía de Pepa Babot


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