Cristina del Gaudio en el Club del Escenario.

    Cristina del Gaudio es una escritora nacida en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Desde su niñez fue forjándose en la escritura hasta participar, con sus poemas, en diversas antologías promovidas por editoriales como Urano 2001 o Argenta Sarlep. En su trayectoria, ha participado de forma activa en distintos talleres y grupos literarios desarrollando, también, otros proyectos como Plumas y pinceles, una página web creada por varios autores y que estaba enfocada a difundir la obra de distintos artistas del Mar de Plata. En 2001, gracias a sus poemas recibió mención de honor por parte de la editorial Baobab, dentro del marco de un concurso de poesía declarado de interés cultural y patrocinado por la Secretaría de Cultura y Medios de Comunicación Presidencia de la Nación. En 2002 publicó su primer libro, Por calles elegidas, un recorrido para perderse entre poemas, cuentos y relatos. Actualmente, se mueve por las redes participando en varias páginas literarias y ha vuelto a enmarcar parte de su obra en su última publicación: Mejor cien volando (Dunken, 2015).

   “Me esperó algún tiempo, no demasiado, la poesía… Hoy puedo decir que sólo soy yo a través suyo”, son las palabras de Cristina del Gaudio, una autora que no ha dejado de escribir desde que las palabras le encontraran y éstas mismas la han guiado  hasta nosotros para que nos brinde ese “yo” a través de su prosa en El Club del Escenario.

Nada Personal sobre Cristina del Gaudio:

1.-        Leño, grupo legendario por excelencia, titulaba una canción “Maneras de vivir”. ¿Cuál es su manera de vivir día a día?

Mi manera de vivir es simple aunque, quizás, diferente a la de tantos que no se dedican a la labor literaria o de la índole artística que fuera. Me levanto, tarde generalmente (detesto madrugar), y luego del desayuno acostumbro leer algunas cosas de otros escritores que, al igual que yo, no son conocidos. (La palabra “desconocidos” me molesta enormemente, por eso los llamo, NOS llamo “no conocidos” o “poco conocidos”, según el caso). Leo más de lo que escribo, me encantan los clásicos. Me ofrecen, cada vez en mayor grado, un continuo y renovado viaje a otros tiempos, otras maneras, otros ritmos, que me permiten “bajar”, por un largo rato, del agobiante caos circundante.

Y luego, claro, escribo. Cuando me vienen las ideas a la cabeza, o al alma, o a ambos. A veces son poemas en prosa, también reflexiones, crónicas. Además escribo cuentos, relatos (tengo algunos publicados). A esto le siguen algunas ocupaciones típicas de la casa, compras, etc., –esto es en verano, cuando no estoy cursando en la universidad, ni tengo exámenes pendientes, claro-. En ocasiones, concurro a algún bar para tomar un café o más y, en tanto, me produce un gran placer evadirme del entorno, garabateando en servilletas algunos pensamientos que más tarde serán parte o no de un próximo escrito.

En fin, nada extraordinario, salvo la magia de poder expresarme, que siempre agradezco y no me canso de agradecer.

2.-       Munch gritó al mundo con su obra “El Grito”. ¿Cuál sería su grito al actual mundo, qué le gritaría? 

¡Miren dentro de sí mismos! ¡No lo duden, en cada uno de ustedes está todo lo que se necesita, para así poder brindarse a los otros, entregarse al éxtasis del amor, en todas sus formas!

3.-       Lo que el viento se llevó… es un clásico del cine pero: ¿Qué se llevo el viento cuando le llegó la fama o el reconocimiento? 

De hecho aún no me llegó la fama, claro. Tampoco me desvela esa búsqueda. El viento me trajo mucho más de lo que se llevó, en todos los sentidos y afortunadamente.

4.-       El Guernica, Picasso; escenificaba una gran tragedia/catástrofe. ¿Existe un Guernica actual en nuestra sociedad? De haberlo, ¿cuál pintaría? 

Elegiría un motivo que reflejara la gran tragedia de estos tiempos: la alienante búsqueda del hombre de una supuesta “felicidad”, -o más bien de su bienestar-, a través de móviles engañosos, enfocándose en una estéril y destructiva ansia enfermiza de “poder” y/o de logros que remiten a lo material, cuando no se advierte –o pocos lo hacen- que, según considero, el ser humano debería recuperar su esencia natural, acercándose a todo aquello que lo re-conectara con el resto de los seres vivos. Es el único camino hacia la felicidad genuina que se me ocurre.

5.-       Parafraseando a Los Secretos: ¿Cuál es la buena chica/el buen chico de su vida? 

Mi sobrino, indudablemente. Con quien compartí momentos increíbles en los que volví a sentirme niña, a jugar de nuevo, tiempo atrás (hoy tiene 19 años). Siempre le estaré, le estoy agradecida por ello.

6.-     Goya, al final de sus días, plasmó en su obra “Aún aprendo”, todo un  alegato de un grande sobre el conocimiento. Usted: ¿de qué o quién aprende? 

De todos. No hay personas de quienes no valga la pena aprender. Sobre todo un escritor, como en mi caso, que me baso, en gran parte, en la observación de los caracteres, de las distintas actitudes, de los comportamientos de las personas con las que me cruzo o de las que me cuentan historias. También aprendo y mucho de los grandes escritores, famosos y no conocidos. Aprendo, además, de los árboles, que sin pedir nada a cambio, están ahí, para sacudirme la melancolía. Del pájaro que se posa en el balcón y canta para mí, algunas veces, sin que se lo pida.

7.-       El Padrino III, esgrimía una visionaria frase: ¿O imperecedera en cualquier tiempo?… “Cuanto más alto subo más mierda encuentro”: ¿Se ajusta a nuestra actualidad política?

Creo que, lamentablemente, se ajusta a nuestra actualidad política. Aunque siempre hay esperanzas, siempre aparece alguien o algunos que intentan el cambio, que no se conforman con lo mismo y que entienden que el puesto político que sea no los convierte en dioses, ni en todopoderosos, a los que se debe obedecer o temer. Todos y cada uno de los que ocupan estos lugares de poder, son, simplemente, personas, por lo que considero tendrían que trabajar por el bien de todos, -no sólo de los que lo votaron, claro-. Y no buscar únicamente sus propios intereses.

Deberían, pienso, tener la dignidad de preocuparse por cumplir sus tareas, enfocados en la idea de hacer lo posible para que sus compatriotas se sientan orgullosos de haberlos elegido. Desempeñar su labor con honradez y también, claro, con amor, con ganas, como debería hacerse, supongo, con cualquier tipo de oficio. Para el bien y la felicidad de cada uno y del conjunto.

Hoy confío en que en mi país las cosas cambien. Hay mucho para hacer, pero tengo fe en este nuevo gobierno. Espero no equivocarme, espero que la mierda no los alcance. No esta vez.

8.-     Manolo Tena escribió y cantó… “Si todos no han muerto hay alguien que  sueña”: ¿Qué podemos esperar nosotros mismos de esta sociedad? ¿Se ha perdido toda Fe? ¿Algún vivo en la sala? Usted está muy vivo… ¿su sueño?

Mi sueño, particularmente, es que se terminen las guerras, las divisiones entre los hombres, la discriminación. Que aún teniendo sistemas culturales, religiones, ideas políticas diversas, el hombre se de cuenta, recapacite, cambie. Y deje de lado el egoísmo, su interés en lo material y/o en cuestiones de poder para retornar a su humanidad, su condición natural, de la que no debió, según creo, apartarse nunca. Y que la poesía se mantenga viva por siempre y en pos de este objetivo.

9.-       La Divina comedia de Dante, se divide en tres partes: ¿Cuál sería su infierno? ¿Su purgatorio? ¿Su paraíso?        

Mi infierno es la cotidianeidad, cuando se vuelve rutina, -en el peor de los sentidos-, cuando pierdo, por momentos, las ganas, los sueños. Cuando me dejo vencer por la desidia, el miedo y, entonces, sale lo peor de mí. Mi purgatorio abarcaría todo aquello que aún no resolví y me sigue rondando por la cabeza, el corazón, el espíritu. Mi paraíso está en el verde, en el retorno a mi ser natural, en empeñarme en no olvidar nunca que soy parte de esa naturaleza que me espera siempre, incondicionalmente. Y en la poesía, claro. La mía, la de los otros, la que ronda por mi cabeza. La que aún no he parido.

10.-      Hágase una pregunta, por favor. ¿Nos la contesta? 

¿Qué es lo mejor que te pasó en la vida?  Amar, sin dudas y en todos los aspectos imaginables e inimaginables.


Un poco más sobre Cristina del Gaudio

por-calles-elegidas-cristina-del-gaudioCristina Del Gaudio, Por Calles Elegidas (2002)


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 Cristina Del Gaudio, Mejor cien volando (Editorial Dunken, 2015) 

 

+ Info: Cristina Del Gaudio Facebook | Mejor Cien Volando

Fotografía de portada realizada en Clásica y Moderna, librería, galería de arte y café-bar-restaurante en Buenos Aires.


perfil-facebook-logo-elclubdelescenarioYolanda Pérez Marín | El Club del Escenario